lunes, 28 de enero de 2013

Sobre las becas Séneca

Las reformas en las leyes educativas son tantas o más polémicas que las hechas en el sector laboral. Siempre son el punto de encuentro de los mayores despropósitos de los gobernantes. En una, la de trabajo porque sospechosamente no se hacen para los trabajadores si no para todos saben quién. Pero en las segundas, en la enseñanza, es dónde los diferentes gobiernos ponen todo su esplendor en escribir bien grande en su frente la palabra “tontos”.

Aquí hay pocos intereses ocultos, si acaso alguien que quiere su asignatura para adoctrinar. Pero al lío, aquí se demuestra la incapacidad para hacer algo bien, para saber gestionar el futuro de un país. No hablamos de recortar en profesores, de subvencionar estos centros y otros no… Exponemos claramente la incapacidad de PSOE y PP de lograr crear unas líneas básicas a seguir para crear una verdadera educación pública y/o privada en este país.

Y sí, no podía hablar de educación sin mencionar a Don José Ignacio Wert Ortega, Caballero de la Oscura Mirada, y su ya célebre “españolizar”. Bien, hoy vemos como ni siquiera esa promesa polémica es capaz de cumplir nuestro gobierno salvador de la unidad patria. Ahí entra el título de esta entrada, las becas séneca.

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José Ignacio Wert. Más conocido como Lord Voldemort.
Nunca he sido partidario de los pagos públicos de viajes a jóvenes pues mucho de ellos son derrochados más en aprender la fiesta local que la sociedad en su conjunto local. Pero aún así, sí que creo que todo esto se puede garantizar con unas medidas de control que exijan algo más de responsabilidad al becado pero no la supresión total de la beca.

Desde el Gobierno parecen haber optado por lo rápido, sacar a relucir otra vez el argumento de “priorizar” y mandar a tomar viento un sistema por el que jóvenes de toda España se juntaban y descubrían lo parecidos por completo que eran todos. Sí, esos catalanes que iban a Madrid y que veían que los hijos de mala madre centralistas vendidos desde Barcelona no eran más que unos muchachos que solo sabían hablar español y un poco de inglés. O cuando venían al sur y veían a gente tan trabajadora como las de su tierra y no simples barbudos de barriga y cerveza en mano como prácticamente exponía un señor de allá.

Cuestiones tan básicas pero a la par tan desconocidas, que hacían educar a todo los jóvenes estudiantes españoles en la idea de unión, cohesión, de que en la fuerza del grupo está el éxito. Ahora Wert sigue en su apuesta de gobierno de provincias con una sola línea pensante. A españolizar se ha dicho…

Fuente: Wertsuprime también las becas Séneca | Cadena SER

martes, 18 de diciembre de 2012

En relación a la falta de estética en los nuevos medios


Hemos llegado a un momento donde nadie se atreve a comenzar publicaciones impresas y su apuesta reside en la red. ¿Motivos? Mayor posibilidad de difusión en masa, ahorre de costes, propiciar la interacción con el lector, no estar sujetos a plantillas de maquetación cerradas, etc. Todo ello está muy bien, pero hay algo que se olvida, el diseño.

Y con esto último no me estoy refiriendo a no contratar un buen equipo de diseñadores webs, si no a no hacer lo propio (o simplemente realizarlo uno mismo) con los textos y otros contenidos realizados. Ver textos planos en la red es sinónimo de poca profesionalidad. Eso se puede exigir a medios de un carácter menor donde por el gestor usado, o por razones de tiempo, no se puede maquetar de la mejor manera posible.

También hablamos de la perdida de estilo. Una de las primeras cosas como periodista, cuando era solo estudiante, que me enseñaron era el no repetir palabras en el cuerpo de titular (título, subtítulo y antetítulo). Bien, pues se repite en prácticamente cualquier medio. Bueno, eso los que conservan tal estructura pues algunos directamente la han eliminado obviando la importancia para el lector de tal herramienta.

Seguimos con otros errores, los habituales. Falta de ladillos. Para quien no esté muy al loro de lo que es esto son como pequeños títulos, resaltados, dentro del texto para no dejar bloques demasiado extensos o diferenciar contenidos diferentes.

Luego está el problema de las entrevistas, las citas, los despieces. Parecen haber sido olvidados por completo por la mayoría de las revistas y periódicos online. Está muy claro que algunas entrevistas son tan amplías que imposibilitan la correcta lectura de la totalidad de la misma, y es por ello que deben destacarse algunas declaraciones.

Así pues, un medio que en mi opinión realiza bien esta función es la revista de ciencia: esmateria.com Su diseño es intuitivo, se acerca a las redes sociales, expone de vez en cuando algún contenido relacionado con bastante visualidad y que se corresponde con nuestro interés. Incluye también un apartado agradable de últimas noticias, similar al de elpais.com y esto termina por hacer la lectura de Materia una delicia.

Revista de Ciencia 'Materia'.
Tras este impasse, encontramos la forma de redactar diferentes reportajes recopilatorios. Algunos se reducen simplemente a resumir y resumir sin más historia. Pero has de añadir algo diferenciar, algo que aligere la lectura y que permita, a quienes quieran, consumir el producto de una manera más amena. Harto estamos de ver vídeos y un texto debajo, vídeos y un texto debajo y nada más. Esto termina por disminuir estéticamente el atractivo de cada artículo.

Por último, un aspecto que también destaco, es la falta de la fotografía en la entrevista personal. Salvo Jotdown se podría decir que son pocos quienes usan el retrato para transmitir aspectos de este género periodístico. Parece haber muerto, su desuso es evidente pero no por ello debemos dejar de exigible.

Así pues… Sois de lo que piensa que el periodismo en la red también debe ser estético. No textos planos ni feos, legibilidad atractiva. Contenidos de calidad en todos sus ámbitos.

martes, 30 de octubre de 2012

¡Muerte a los blogs!


Lo sé, algo radical este titular. Pero me metí esta mañana en el que fuera mi principal compañero para escribir y me di cuenta de algo, de un hecho inusual, de una terrible marca que debía de evitar. Octubre se encaminaba a ser el primer mes en mucho tiempo que no escribía nada en este lugar. He de solucionarlo.

¿Pero de qué escribir? A veces el mundo de la opinión te desanima tanto que no encuentras las palabras para definirlo.

Quizás podría escribir sobre esa señora, que se sienta en un bonito sillón de color azul (cuando ni siquiera debería hacerlo en uno de tonalidad burdeos o como sea), que dice que vamos rumbos de salir de la crisis.

Puede que los blogs estén ya firmando su fallecimiento. Lo cierto es que lo que antes expresaba con cinco párrafos de varias líneas, ahora lo resumo en apenas dos tuits. Aún así no quiero desistir de ello, hay mucho de lo que comentar y a esa baza me agarraré.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Prensa de Videojuegos

El mundo de la prensa de videojuegos entra en un período de debate, de reflexión. La pasada semana se anunciaba un máster de iniciación en la materia y son muchos quienes por redes, blogs o columnas de opinión en su medio han dado su particular visión de lo que debe ser la profesión.

Yo como recién licenciado en periodismo también quiero dar mi apunte. Lo cierto es que todo lo veo desde fuera, como lector, quizás también un poco de punto de conocimiento de todos ellos tenga tras mis cuatro años de moderador en una de las principales comunidades dedicadas al sector de habla hispana. Pero bueno, será algo puramente personal y espero que pueda añadir mi dosis al coloquio.

A mí actualmente no me gustan varias cosas de la prensa del videojuego. Y es poner por delante al periodista sobre lo que es su materia. Es decir, el afán de protagonismo, de conseguir follower, de ponerte a hacer el payaso en vídeo y o en radio. Cuando conocemos a un “periodista”, “especializado”, en “videojuegos” (nótese que todo lo pongo entre comillas) por sus dotes de dar la nota y no por sus conocimientos en videojuegos, aunque estos puedan ser discutibles como sobrevaloró o infravaloró a un juego, es que algo falla y mucho.

Y por desgracia Twitter me está haciendo ver esto. Vale que los videojuegos sean ocio, no es un tema que haya que tratar con la mayor de las seriedades. No pido ahora que se escriba como si de un funeral se tratara. Pero sí pido que la información, con vuestra opinión e interpretación en algún caso, sea protagonista.

Entonces… ¿Qué busco en un medio? Quien me conozca, y por lógica, sabe que soy asiduo a webs de videojuegos. En concreto a una más esta donde escribo. Tengo toda la información que podría requerir, toda la opinión por los cientos de comentarios que furulan que podría obtener. ¿Qué busco? Reportajes curiosos. Me gusta encontrarme con una bibliografía de videojuegos (estoy leyendo ahora la tesis sobre narrativa), me gusta conocer la música de los títulos más emblemáticos, conocer los títulos que marcaron generaciones anteriores. Y también, por qué no decirlo, me gustan los análisis con bastante crítica.

Creo que cuando una revista publica varios avances, primeros contactos, entrevistas, etc; te queda claro en qué consiste la propuesta. Se puede mencionar por encima unas cosas en el análisis y tras esto ir al grano. Pero… El medio se debe al lector, y mi tiempo me ha dejado ver que el lector de videojuegos quiere bastante descripción. Esto a la larga se vuelve contra el redactor porque el receptor, por muy sibarita que sea, no entiende lo que es un texto de reseña.

¿Por qué? Si un análisis le das tanta descripción la nota te la exigirán súper mega híper objetiva. Y eso no existe, porque un análisis no deja de ser una opinión de lo adictivo, interesante, completo en su propuesta tanto jugable como audiovisual que un juego de.  En un lado le dan un 7 al DOA, en otra web le han dado más de un 9. Simple y llana diversidad de opiniones. El lector sin embargo no lo ve así. Cree que un título por imperativo debe ser majestuoso o nefasto para todo el que se ponga ante él. Y aunque el especializado  se inhiba de cualquier sentimiento, siempre quedará un criterio inalterable que toda persona en el mundo tiene y tendrá.

Busco pues crítica, mordaz pero respetuosa. Nada de darle un cero a un título, hay un trabajo que ya tiene premio de antemano. Y más si es darle un cero de manera cobarde al ser un título pequeño. Es decir, quiero opiniones con algo de humor, podría, pero que no trate de humillar al juego porque creo que ustedes no os gustarían que vuestro trabajo lo hicieran así. Nuevamente esto no lo digo por ustedes, si no, claramente, no estaría aquí.

Mi experiencia con las revistas en print de videojuegos es más bien escasa. Varios ejemplares de Micromania en los primeros años de este milenio. Alguna edición de una revista Nintendo y poco se puede decir más. Yo soy nativo digital y por tanto he crecido con los portales online y los blogs.

Y ahí he podido ver la diferencia con el print. El público al papel le exige o exigía textos profundos, que abarcaran cada rincón del videojuego. Zonas de hardware, retro, mucha y mucha entrevista… ¿Información? Unas páginas de breves para estar al tanto de los movimientos y punto.

Todo lo contrario del público de la red. Si algo ha matado a la prensa en papel es que resultaron que los lectores eran impacientes y querían la información, sin preocuparle la calidad, al instante. Textos breves, sin quizás comentar las causas y consecuencias de estas, que servían a los usuarios que lo leían la información y estos creaban un sinfín de posibilidades.

En definitiva… La prensa de videojuegos es resultado de lo que exigen quienes la leen. El mensaje típico de “ya era hora”, “lo leí ayer”, condiciona que lo normal sean muchas x noticias y pocas X noticias. Creo que cualquier redactor quiere darle forma a su contenido, exponer un texto bonito, donde se explique todo. ¿Pero hay tiempo? No lo creo, la actualidad manda.

Y con esto no quiero decir que el servicio que se dé sea malo. No lo es, y quien diga lo contrario se equivoca.  Comentan que los lectores ya quieren algo más. Error… No se puede pensar en el usuario como un devorador de información que ya ha visto todo en los medios ingleses. Que hace un exhaustivo seguimiento de todo lo que pasa. Hay que filtrarle esa información para que cada uno se entere bien de ello.

Hay que crear fichas para cada título y a quien le interese conocer todo sobre ello ponérselo fácil. Y también hay que decirlo, la opinión debe ir fuera del texto. Podemos con el tiempo inaugurar las columnas en la prensa de videojuegos, pero no con ello convertir las informaciones en dos párrafos de cosas ciertas y el resto aseveraciones o imaginaciones del redactor.

La información es necesaria, aunque sea clónica en muchos casos, la interpretación de esta el camino a seguir, la opinión separarla siempre. Los análisis convertirse en textos más críticos e interpretativos y menos descriptivos. Esa es mi idea de a dónde debe ir la prensa de videojuegos.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Gattaca, el triunfo de los sueños


El verano da para mucho y entre ese mucho destaca ver series y películas. Una de esas cintas que me han impactado en su propuesta, más que en su diversión, es Gattaca. Ciertamente no voy a ponerme a hacer una crítica extensa pues lo poco reciente de la misma no invita a ello. Pero sin duda tuvo una idea que pretendo compartir hoy.

¿Los sueños pueden a la genética? Prácticamente eso era lo que nos decía la cinta de 1997. Algunos tienen la osadía de llamarla adaptación de la obra de Aldous Huxley, Un mundo feliz, yo no llego a eso pues principalmente lo que en ese libro se nos exponía era más bien la elección entre libertad o felicidad. En este filme solo se comparte el nacimiento de humanos genéticamente elegidos frente a los que nacen de Dios (es decir, a la antigua usanza).



Y esa es también una idea interesante… ¿Dejarías el nacimiento de un hijo al destino? Si eres conservador católico o fundamentalista de cualquier religión con un amplío apego hacia la natalidad divina sí. ¿Pero siendo una persona abierta a nuevos campos? En Gattaca se nos daba la opción de eliminar enfermedades hereditarias, genéticas, aumentar diferentes capacidad. Todo esto… ¿Quién no firmaría?

Hay quien lo prefería, como decía, dejar a elección de la suerte y ese fue el caso que le tocó al protagonista, interpretado por Ethan Hawke en el papel de Vincent. Poca esperanza de vida, miopía, menor altura… Y por si fuera poco sus padres encarga un hijo probeta. Estaba claro que iba a estar destinado a trabajos para los no válidos (los genéticamente inferiores).



Sin embargo, hubo algo que pudo a todo eso… Su sueño por viajar al espacio… Y para ello iniciaría una travesía contra vientos y mareas. Ahí entraría en juego Jude Law como Jerome, un valido lisiado que vendía su identidad para mantener un ritmo de vida alta. Por cierto, como en toda película de ciencia ficción, Jude Law demuestra adaptarse al papel. Como dije solo se vendía su identidad, sangre, un poco de cabello y poco más… En la oficina Vincent debía demostrar con su cualidad que era Jerome.

¿Cómo lo consiguió? Por ambición, por la fuerza de sus deseos. Tanto es así que hay una escena bonita en la que lucha contra su hermano mientras nadaban hacía mar adentro.

Y la reflexión que os invito a ver es… ¿Puede más la motivación que las cualidades genéticas?

Nota: para los que la hayan visto o no quiera verla... Os dejo la escena final. (Lógicamente tiene spoilers)