Fechas son pocas en que la felicidad te abate sin sentido alguno, te despiertas tal cual un niño de 10 años el día de Reyes. La navidad ya está aquí para iluminar nuestras almas frías, agobiadas o tristes provocados por el poco hacer de nuestros líderes en el año.
Fiestas de invierno quieren ponerle algunos por el noreste de España... pero la Navidad no solo inunda de frío, aunque he de reconocer que un poco de helar si que dejan las navidades, en estas dulces mañanes, te da esperanza para levantarte cada día y volar hacía el vacío, olvidando los tantos pensamientos llegados con el otoño.
Oh, blanca Navidad, sueño
y con la nieve alrededor
blanca es mi quimera
y es mensajera de paz
y de puro amor
Oh, blanca Navidad, nieve
una esperanza y un cantar
recordar tu infancia podrás
al llegar la blanca navidad
y con la nieve alrededor
blanca es mi quimera
y es mensajera de paz
y de puro amor
Oh, blanca Navidad, nieve
una esperanza y un cantar
recordar tu infancia podrás
al llegar la blanca navidad
Utopía o no, algo de ello tiene que te rellena de fuerzas para buscar la luz y alejarte de la oscuridad.
Bueno, ¿a que se debe esta entrada en mi cuadernillo hoy? Mi hermoso despertar, el primero donde las sabanas me agarraban con fuerzas impidiéndome saltar hacía el día laborioso como cada martes que uno tiene me han hecho ver que ya están aquí, que no es solo frío lo que siento sino paz y amor (eso último que no conste en acta). En esta mañana soy un pequeño vividor de la vida que salta de felicidad.
Una vez concluido esta parafernalia de texto es hora de exclamar lo típico de estos días.